Ático en el Barrio De Goya

La propiedad se encuentra en la última planta de una elegante finca clásica construida en 1935 y cuenta con aproximadamente 100 m2. Destaca especialmente su agradable terraza orientada al Este, que permite disfrutar del sol de la mañana y aporta una magnífica luminosidad natural a la vivienda. Actualmente dispone de tres habitaciones y dos baños, con una distribución tradicional y techos de hasta 3 metros de altura que amplían la sensación de espacio y ofrecen múltiples posibilidades de reforma para diseñar un hogar completamente personalizado.

La vivienda es exterior y cuenta con aire acondicionado, armarios empotrados y cocina equipada, elementos que aportan comodidad a la vida diaria. La finca mantiene el encanto de la arquitectura clásica madrileña y dispone de ascensor y servicio de portería con portero residente, lo que garantiza mayor seguridad y comodidad. Además, el edificio cuenta con protección parcial, conservando su valor arquitectónico sin limitar las opciones de transformación interior.

Situada en una tranquila calle residencial del distrito, la propiedad disfruta de un entorno consolidado con todos los servicios necesarios a pocos minutos, como supermercados, colegios, hospitales y zonas verdes. La zona ofrece además una excelente comunicación con el resto de la ciudad gracias a la proximidad de metro, autobuses y principales vías de acceso, así como una amplia oferta comercial, gastronómica y cultural.

La propuesta de reforma para la propiedad plantea una transformación integral de la vivienda en un espacio contemporáneo, luminoso y funcional. El proyecto combina arquitectura e interiorismo con un diseño elegante que prioriza la amplitud, la luz natural y el uso de materiales nobles.

La nueva distribución crea estancias abiertas y conectadas, donde el salón comedor se integra con una cocina de diseño minimalista con mobiliario a medida y superficies de piedra natural. Este espacio principal se abre directamente a la terraza privada, generando una agradable continuidad entre interior y exterior.

El dormitorio principal se concibe como una suite con armarios empotrados y detalles en madera natural, mientras que los baños incorporan revestimientos en piedra e iluminación indirecta para crear una atmósfera relajante. El resultado es una vivienda moderna y sofisticada pensada para ofrecer confort y calidad de vida en pleno centro de Madrid.

La alta demanda de alquiler residencial y turístico en el área, junto con el crecimiento sostenido del mercado inmobiliario del Distrito de Salamanca, convierten esta propiedad en una magnífica oportunidad tanto para quienes buscan un hogar exclusivo en el centro de Madrid como para inversores que priorizan seguridad, rentabilidad y potencial de revalorización.

Piso luminoso en el Barrio De Goya

Ubicada en el distinguido barrio de Goya, en pleno distrito de Salamanca en Madrid, esta vivienda representa una excelente oportunidad para crear un hogar a medida en una de las zonas más elegantes y demandadas de la capital. La propiedad conserva el carácter y la esencia de las edificaciones señoriales de principios del siglo XX, con elementos arquitectónicos que evocan la tradición y el prestigio propios de este entorno urbano.

La vivienda se sitúa en una cuarta planta dentro de una finca clásica construida en 1920. El inmueble se encuentra actualmente a reformar, y la distribución planteada corresponde a una propuesta de reforma desarrollada por arquitectos, concebida para optimizar el espacio y adaptarlo a un estilo de vida contemporáneo.

Según dicha propuesta, la vivienda se organizaría en dos dormitorios y dos baños, con una distribución pensada para maximizar la funcionalidad y la sensación de amplitud. La propiedad cuenta con orientación este, lo que permite disfrutar de luz natural durante las primeras horas del día, generando ambientes luminosos y agradables. Se trata además de una vivienda interior, lo que aporta un entorno especialmente tranquilo dentro de una de las zonas más dinámicas de la ciudad.

Entre sus elementos más destacados se encuentran los techos de aproximadamente tres metros de altura, una característica muy valorada en las fincas clásicas que aporta elegancia y mayor sensación de espacio.